Cuanto más bajo hayas caído, recuerda que debes buscar hasta el más mínimo motivo que te haga levantar de nuevo. Si ves que en tu camino todo es oscuridad, no temas y ve en busca de una oportunidad, habrá muchos tropiezos en tu vida que te impedirán ser feliz.
La triste realidad es que todos sufriremos. Si en algunas ocasiones ya no tienes fuerza para caminar busca un bastón que te ayude a seguir, recuerda que nada es para siempre, todo tiene un fin en esta vida, hasta la propia vida tiene fecha de caducidad.
Cuando te sientas miserable y no creas poder más y quieras llorar, hazlo, está permitido caer por unos instantes, pero lo que no esta permitido es acostumbrarte a estar en el suelo.
Cuando te sientas triste y hayas caído, levanta la mirada y mira más allá de todo y cuando te des cuenta de que has sufrido por cosas sin importancia, te reirás de todo aquello que una vez te hizo llorar. Después de la caída viene lo mejor: la levantada.
Cuando te hayas levantado después de esa caída tan horrible, alza la mirada y grita "¡Miren! ¡Aun sigo en pie!".