Enamorarse es vivir con magia

Hay momentos en la vida donde encontramos a una persona en la cual depositamos una confianza inimaginable, esa persona con la cual nos sentimos completos, alguien que es capaz de sacarnos una sonrisa con tan sólo pensarla, con escuchar su nombre, el simple hecho de saber que está viva, que respira, tan sólo eso nos da tranquilidad.
Ganarse la confianza de una persona requiere trabajo, requiere inspirar seguridad, pero esto también es para las personas inseguras, ya que existe una conexión mágica que aún no logró entender, una conexión que sólo he logrado junto a una persona, aprendí que al mirar sus ojos puedo confiar, que me siento segura, que al mirarme dice que nunca me dejará sola…
Siento paz, siento amor, siento que mi alma encontró un lugar, que mi corazón quiere gritar, que mis latidos le pertenecen, que soy completamente suya; soy una adolescente, no voy ni en la mitad de mi vida, me quedan muchas cosas por descubrir, por vivir, pero tal vez un sólo hombre al cual amar, un sola boca que besar, un sólo pecho en cual descansar, y una única mirada que buscar, unos ojos que me hagan volar. Un beso es magia, algo como eso no es cualquier cosa, ni se le da a cualquier persona, no en mi caso, yo siento que no puedo besar a alguien cuando no existe un sentimiento real, pienso que se perdería eso mágico, por eso vuelvo a hablar de la misma persona…
Un beso de él me hace temblar, me lleva al cielo, me llena el corazón, un beso de él es algo inexplicable, tan sólo teniéndolo cerca mis latidos se aceleran, siento nervios, en esos momentos me siento como a una niña a la que le van a dar el primer beso, mis manos tiemblan, mi corazón quiere salir, me siento feliz, nerviosa, ansiosa, sólo espero el momento de sentir sus labios, en ese momento es donde un beso se vuelve magia, porque segundos antes de unir nuestros labios, sé que soy una niña pequeña que imagina un amor eterno, que cree en el amor sincero, en el amor puro, sin rencores, sin dolores, sin angustias, que cada beso que me da es como el primero, aunque espero el siguiente, pero cada vez que lo beso, cada vez que me besa, es una sensación maravillosa…
Cada vez siento las mismas mariposas en la panza, y cada vez son más fuertes, cada vez siento como mi corazón empieza a acelerarse porque lo tengo ahí, cerca, a mi lado, sabiendo que simplemente está conmigo. Antes de un beso está un abrazo, bueno, en algunos casos, en el mío así fue, y siempre lo ha sido, encontrarme en sus brazos es un sentimiento totalmente hermoso, el me da protección, estabilidad, tranquilidad, me da amor, sus abrazos dan suficiente calidez, sus abrazos son magia; no todas las personas logran causar esta sensación, no todas las personas logran transmitir esa paz, es ilógico, porque los abrazos se dan de corazón, y la intención siempre es esa, hacer sentir a la otra persona que no está sola…
Pero hay algo que muchos no tienen en cuenta, pueden recibirse muchos abrazos, pero ninguno es igual que el de la persona que amamos, ninguno puede llenar ese vacío que deja esa persona cuando no esta, por eso es que encontrar a alguien que sea todo para nosotros es contraproducente, porque cuando no está no hay nada que logre llenarte, y eso también es malo, también es una sensación que he sentido, con él, he sentido que estoy sola, que nada me da logra darme esa calma, que lo extraño y lo necesito, pero que simplemente no puedo encontrarlo, no porque no quiera, sino porque no se puede, porque por circunstancias de la vida nos hemos separado…
Como decía al comienzo, siempre nos encontramos con una mirada, pero en esos momentos es una mirada triste, vacía, una mirada perdida, y eso lo único que logra es hacer que ese vacío sea más grande, ¿por qué digo que siento ese vacío si dije que su mirada me hacia sentir que no estaba sola?, también me lo he preguntado, pero encontré la respuesta, lo miro, el me mira, miramos los dos en la misma dirección, y en ese instante creamos un sentimiento de impotencia, por saber que estamos ahí pero no nos podemos abrazar, que no nos podemos besar, que estamos juntos porque nuestros corazones se unen, pero que estamos separados porque nuestros cuerpos no se encuentran, y he llegado a pensar que estar lejos es una solución ¿cómo puedo decir esto?
No lo sé, pero muchas veces es lo que he pensado, que si me alejo de él tal vez pueda seguir adelante sin necesitarlo, que poco a poco me iré olvidando de lo que fue, de lo que es, y de lo que esperaba que fuera, pero si algo he aprendido con esta situación es que para mí es más importante el corazón que la razón, porque el que siente, el que se acelera, el que se emociona, el que sufre, el que se enamora es el corazón, por eso, a pesar de todo siempre vuelvo a él, cuando decido que definitivamente quiero estar con él no vuelvo pidiéndole que me deje volver, simplemente regreso y él está ahí, desde antes, pidiéndome que regrese, con las puertas de su corazón abiertas para mí, y yo sin dudarlo vuelvo a buscar sus brazos, sus besos, su mirada, mi paz, mi tranquilidad, mi felicidad.
Acabé de hablar de algo muy importante, decir que el que se enamora es el corazón es algo fuerte, ¿enamorarse?, puedo decir que gracias a lo mucho o poco que he vivido estoy enamorada, hablar de una persona como lo he hecho todo este tiempo no lo he hecho porque sí, porque quise, o por quemar tiempo, lo hago porque hablando de este amor, hablando de él me siento viva, me siento feliz; creo que ya hablé mucho de lo que yo siento, ahora puedo hablar de el amor de él, de nuestro amor, ¿nuestro amor?, así es, amar a alguien te vuelve inmediatamente parte de esa persona, amar a alguien te hace pensar en dos, te hace pasar de pensar en un yo a pensar a en un nosotros, o por lo menos eso es lo que hago yo; nuestro amor es maravilloso, para mí lo es…
Es sincero, es saber que cuando estamos lejos nos extrañamos, es saber que no importan los obstáculos, que siempre terminamos encontrándonos el uno al otro, que somos un complemento, que antes de dormir cada uno está en la cabeza del otro, que cuando estamos juntos no queremos que el tiempo se acabe, que entrelazar nuestros dedos es un símbolo más grande, pasamos de ser un nosotros a ser uno sólo, y eso es algo que pasa con una mirada, un beso, un abrazo, pero sólo cuando se trata de la persona que amamos.
Algo mucho más fuerte, un segundo paso, una decisión que confirman todos esos sentimientos, algo como hacer el amor, entregarse a esa persona, olvidarse del mundo, olvidarse de todo y de todos, un momento de placer, de excitación, es volverse a enamorar en cada segundo, con cada caricia, con cada beso, hablo de algo por lo que aún no he pasado, pero de algo que espero vivir, junto a él, no lo he hecho porque por ahora no se han dado las circunstancias…
Simplemente todavía no es algo que nos preocupe, porque eso no debe ser una preocupación, ni debe tratarse de un simple momento, o de deseo sin amor, eso debe ser como lo ha sido todo, debe ser magia, aunque lo repito, soy una adolescente, no sé que vueltas pueda dar la vida, no sé donde voy a terminar, a donde voy a llegar, aunque prefiero decir, no sé donde vamos a terminar, a dónde vamos a llegar, dónde terminaremos, pero sé que llegaremos juntos al final, yo quiero que así sea, que cuando todo llegue a su final, que cuando yo llegue a mi final él este ahí, a mi lado, sujetando mi mano, o que pueda irse conmigo, ¿a dónde?, no lo sé, ni me importa…
Que él este conmigo es suficiente; en este momento de mi vida, en mi adolescencia no tengo claras muchas cosas, porque podría hacer el amor con una persona con la cual tal vez me deje de hablar, a la que no vuelva a ver, eso no lo sé, pero lo que si sé, es que me siento totalmente segura de hacerlo si el momento se llega a dar, que estoy enamorada, y no tengo miedo de entregarme a la persona que amo, porque sé que él no tomará eso como un juego, como un pasatiempo, sé que si algún día llegamos a estar juntos de esa forma será magia.
A veces me pregunto ¿cómo puedo pensar en él todo el día? ¿Será normal? ¿Es posible? ¿Qué me pasa?, a eso todavía no le encuentro respuesta, o tal vez sí, sólo hay una, como ya lo dije, estoy enamorada, y él llena cada espació en mi vida, él es capaz de hacerme sentir viva.
Llegar al punto de pensar y decir que das la vida por una persona es algo aún más fuerte, saber que al decir eso lo que en realidad expresas es, si es necesario moriré para que tu vivas, pero realmente no es algo tan descabellado, desde mi vida, desde lo que vivo, estoy dispuesta a hacerlo sin dudarlo…
¿Por qué?, en lo que más pienso es en que no estoy y jamás estaré lista para verlo irse completamente, para verlo morir, y quedarme aquí, mi miedo más grande en el mundo es ese, vivir la muerte de una persona que amo, eso es algo a lo que le temo, y es un temor inimaginable, un temor gigante, enorme, por eso lo haría, y también porque lo amo, y al amarlo no estoy dispuesta a sufrir con su ausencia, o a dejarlo morir cuando sé que puedo salvarlo.
Algo que me duele con todo esto es que él ha cometido errores, y por esos errores he tenido que escuchar comentarios muy hirientes, comentarios como que él no vale la pena, que yo no merezco eso, que él no me quiere, que nunca llegaremos a nada, que él está jugando conmigo, son comentarios que quisiera que no me afectaran, porque sé que lo tengo a él y que eso es lo más valioso, porque nadie lo conoce como lo conozco yo, y nadie ha vivido las cosas que yo he vivido con él, pero aunque no me guste aceptarlo, si logran afectarme y logran dañar de cierta forma mi estabilidad con él, algo que detesto, que no me gusta.
Como lo dije, nadie lo conoce como yo lo conozco, y él es tan único, tan increíble, tan diferente, tan perfecto para mí, es tan, tan él; es una persona que le encuentra chiste a todo, una persona graciosa, un buen amigo, un buen compañero, un buen amante, un muy buen amor; por eso también tengo miedo, que alguien descubra lo maravilloso que es, e intente alejarlo de mí, pero confío en lo que dice, confío en lo que me demuestra, confío en nuestro amor, y ese miedo poco a poco se ha ido apagando con cada cosa que le aportamos y le agregamos a nuestra historia.
Confiar en él fue fácil, porque lo amo, y no necesite de tiempo, ni de pruebas para mostrarme tal como soy ante él, ni para creerle las cosas que me decía, pero como dije, él tuvo errores, no sé si aún los sigue teniendo, espero que no, pero son errores que en su momento debilitaron mucho esa confianza, o mejor dicho, la rompió, y entonces por esto yo andaba muy a la defensiva, escuchaba cualquier cosa y la creía, precisamente por enamorarme como una niña, y amarlo como mujer, porque no podía entender que él hiciera todo eso que me decían, porque me dolía, porque esas cosas me sacaban lágrimas, y no podía detenerme, sentía que necesitaba llorar y llorar, y dejar salir todo lo que mi corazón no podía decir…

Después de muchas cosas, de problemas, de charlas, de momentos de dolor, de rabia, de amor, logré llegar a una conclusión, si yo lo amo, si el me ama, si los dos queremos estar bien, si queremos ser felices ¿por qué no confiar en él? ¿Por qué no dejar los miedos y arriesgarme a creerle?, y pues así fue, me decidí a confiar como la primera vez, sin tener la más mínima duda, no niego que he tenido momentos en los que digo ¿será que le creo? ¿Será que lo que me dijeron es verdad? ¿Que hago?, pero no, vuelvo a pensar en lo importante, en el amor que nos tenemos, y decido seguir, así, simplemente, confiando y amándolo como nadie lo ha hecho, demostrándole que puedo poner nuestro amor por encima de todo, que lo importante es lo que el corazón dice, y que la razón jamás entenderá lo grande que puede ser un sentimiento.
Lo que el corazón es capaz de perdonar por tener a su lado a la persona que ama; de igual forma, yo estoy confiando en él, no sé si sea un error, si él este haciendo o no las cosas que dicen, pero también hay algo que entendí, y fue que todo eso quedará en su conciencia, que en su cabeza y en su corazón estará el saber que le hizo daño a la persona que dice que ama, a la persona que quiere hacer feliz, en él quedará el remordimiento de no corresponder un amor tan grande que he logrado brindarle.
En conclusión todo se resume en el amor, en vivir una aventura, en construir una historia, en llegar a una meta juntos, en superar todo con esa persona que amamos, en solucionar los problemas, pero siempre juntos, cogidos de la mano, dándonos ese apoyo, ese aliento necesario para seguir caminando, que así vayamos contra la corriente si vamos juntos nada puede contra nosotros. Yo les digo que no dejen a un lado el amor, que seguir al corazón causa felicidad y satisfacción, porque el que ama sufre, el que sufre lucha, y el que lucha gana; aunque cuando no se hace lo correcto y no escuchamos a la razón también podemos lastimarnos nosotros mismos, seguir al corazón es lo ideal, pero nunca de debe descartar la posibilidad de escuchar a la razón.
Amar a una persona es una bendición, ser amado es un regalo, vivir en paz, vivir en armonía, en felicidad, es vivir en amor, es aprender a hacer de la vida, de los momentos algo maravilloso, es dejar huella en cada persona que te rodea, es vivir la vida como se debe vivir cada momento, aprender a vivir con magia.