¿Hasta qué punto un sueño es nuestro? ¿Hasta qué punto un sueño es propio íntegramente, desde su más pura concepción? Me pregunto a mí mismo: ¿Es motivo de vergüenza tener modestas ambiciones en estos tiempos que corren? Vivir pensando en el qué dirán los demás, qué pensará la familia, cómo me verá la sociedad.
¿Para qué hacemos esfuerzos en la vida si no están destinados a hacernos felices, al menos en una mínima proporción? Demasiadas preguntas... Demasiadas respuestas filosóficas... Demasiadas noches de insomnio... Demasiadas comparaciones...
Cómo quisiera que mi mente fuera más sencilla. La realidad es que no lo es. La realidad es lo que es. La vida es lo que es. Soy preso de mis decisiones. El tiempo dirá sí fueron errores. El tiempo dirá sí podré ser feliz algún día. Yo sólo espero... Quizás ése sea mi error más grande de todos...