El gallo y su canto

Son las 4 A.M. y el canto de un gallo se oye a lo lejos, anunciando el fin de la noche. ¿Es acaso que siempre los humanos hacemos lo mismo que el gallo? Queremos poner fin a lo que al parecer podría ser lo más problemático de nuestras vidas, siendo que tal vez pronto concluya exitosamente porque darle una muerte súbita a lo que ha de continuar, sea un éxito el día de mañana.

¿Por qué? ¿Por qué no luchar por permanecer en la penumbra si tal vez después se convierta en un rayo de sol que nos ilumine y nos llene de vida un momento más? ¿Acaso el alma se cansa de todo lo que nos aflige por un momento?

¿Como? Si las aflicciones se vuelven momentáneas. Tal vez este gallo no quiera poner fin a su noche, solo quiere resistir en su sola y oscura noche, anunciar que el día se acerca para no desistir de esta esperanza por ver nuestra vida iluminarse y poder tener éxito en todas aquellas cosas que nos afligen en nuestros momentos de soledad.

Desistid de todo el fracaso, apretad los puños y continuad con vuestros sueños, pues de ser contrario, lo podríamos lamentar al llegar el día y haber fracasado en nuestros ideales, sueños y objetivos.

Esta reflexión fue pensada, cuando a las 4 A.M. mi último cigarro se agotaba y en mi balcón se escuchaba a lo lejos el canto de un gallo. Este me hizo reflexionar, pues son muchas situaciones las que me llevan a hacerlo; espero que os ayude.