Y el hombre solitario
es figura diluida en su sombra,
se envuelve con venas de gélido viento
y por dentro se desmiembra
cual ladrillo en polvo.
es figura diluida en su sombra,
se envuelve con venas de gélido viento
y por dentro se desmiembra
cual ladrillo en polvo.
Se asila en capullos de atajo,
con telaraña cose la bolsa
aislándose del camino concurrido.
En un vago sueño de turgencia dormida,
enferma su espíritu de moho
con escombros de duro cemento.
Es un dantesco edificio
envejeciendo en la espera
del gesto del paredón.
Opaco camina la acera,
junta fragmentos de luces
que en su rutina de vidrio
son molienda de oscuridad.
Vive el luto su condena
en jaula enclaustrado y
sólo el hongo justifica su presencia
La humedad no tiene preguntas ni noción
Y la respuesta del espejo ignora lo acontecido.
con telaraña cose la bolsa
aislándose del camino concurrido.
En un vago sueño de turgencia dormida,
enferma su espíritu de moho
con escombros de duro cemento.
Es un dantesco edificio
envejeciendo en la espera
del gesto del paredón.
Opaco camina la acera,
junta fragmentos de luces
que en su rutina de vidrio
son molienda de oscuridad.
Vive el luto su condena
en jaula enclaustrado y
sólo el hongo justifica su presencia
La humedad no tiene preguntas ni noción
Y la respuesta del espejo ignora lo acontecido.
Lo alaban voces de compañía sin imagen
Solo es un mote que no pronuncia
el apreciado nombre de una mujer
tan sólo porque su lengua de ayer
le dejó en la boca sabor a angustia
Fue breve el trance de la dicha
Y optó esconder alientos
que aun respiran
Tras su senda de apagado lucero
la sombra sigue rellenando sus agujeros.
Solo es un mote que no pronuncia
el apreciado nombre de una mujer
tan sólo porque su lengua de ayer
le dejó en la boca sabor a angustia
Fue breve el trance de la dicha
Y optó esconder alientos
que aun respiran
Tras su senda de apagado lucero
la sombra sigue rellenando sus agujeros.