Quiero un hijo

¿Qué debemos hacer ante las presiones familiares y sociales cuando la edad avanza? No importa si tienes pareja o no, los comentarios son los mismos: si eres soltera, ¿cuándo te casas?; y si ya te casaste, ¿cuándo viene el hijo? Es entonces cuando empieza el suplicio de toda mujer, porque el tiempo no se detiene, y mes tras mes esperas que no te baje la regla.
Sin embargo no todo es tan fácil... Benditas las mujeres que sólo planean cuando embarazarse y en qué mes nacerá su hijo... Es un suplicio para las que tenemos que someternos a todo para tener un hijo, y cuando digo “a todo” es a todo. Y mira que tengo experiencia, ya que después de siete años buscando un hijo, lo tuve.
Sin embargo, pasé por depresión, tristezas, intenciones de divorcio, y lo más fuerte, le preguntas a Dios: “¿Qué hago aquí, si no puedo ser madre?”
Es cruel, aunque se lea sencillo. Mis pensamientos se convirtieron en una maraña de ideas confusas: crees que todo lo que te aconsejan va a funcionar, desde ir con una sobandera para que te ponga un parche en la cintura por la espalda para que se te "caliente el vientre", hasta ir con un chamán para que te haga limpias a ti y a tu esposo por las envidias que te rodean. Luego viene la ciencia, todo tipo de estudios…
Entonces llega la invasión a nuestro cuerpo, desde todos los ámbitos, para ver las Trompas de Falopio, la matriz, entrar al quirófano, a rayos X… Estudios y más estudios que cansan y bajan el ánimo, porque el médico te dice que no sabe lo que pasa, que estás en condiciones idóneas para embarazarte.