Te esperé como siempre, todos los días, por si así merecía tu amor que me mirara por lo menos o tan solo te recordara mi nombre, aunque solo fuese una equivocación. No sabes todo lo que hice por ti, por tu amor, cuántas veces me humillé y lloré por un ser que no sabía que yo existían en algún lugar del mundo. Por ti hubiese dado mi vida.
Cada vez que terminabas con una de tus muchas novias sentía que volvía a nacer, mi cuarto estaba lleno de ti, conocía todos tus gustos, qué te hacia enojar, cuál era tu deporte favorito, tu comida. El día en que me enteré de que te ibas a casar me sentí morir. Después dejaste a esa mujer y volví a vivir, sentí que otra vez volvías a ser mío.
Cuando me enteré por internet de que venias a dar un concierto en mi cuidad supe que esa era mi oportunidad para que me conocieras y supieras que existo, que en ese lugar donde ibas a cantar estaba yo, la mujer que siempre te iba a amar. Me puse mi mejor ropa, me maquillé hermosamente solo para ti.
Cuando llegué entre toda esa multitud estabas tú como una estrella fugaz, aquella que se distingue entre las demás pero no me viste, creo que ni siquiera te enteraste de que una de tus tantas fan se quitó la vida por ti o mejor dicho murió por una persona como cualquier otra. Eso lo comprendí después de mucho tiempo, cuando ya era demasiado tarde, cuando las lágrimas de mi familia ya no eran de desesperación por saber si yo iba a morir sino de desesperanza porque ya no estaba, porque fui la tonta niña que se hizo ilusiones con alguien que no le conocía.
Siempre seguí tu carrera, creía saber todo lo que te gustaba solo porque tú, ya cansado de que te hicieran tantas preguntas, respondías lo primero que te pasaba por la mente. Ahora sé que nunca te conocí, que tener mi cuarto lleno de fotos tuyas no significaba ni un hola entre tú y yo, pero ya es muy tarde para eso, ya yo no estoy en aquel mundo donde hay millones de fans esperando que por la televisión, digas para todas mi fans un beso. Aunque tú ni siquiera te imaginas lo que esas palabras puede causar en esos miles de personas que tú no sabes que existen.